El desplazamiento forzado en las ciudades del sur global es un fenómeno creciente, impulsado por diversas causas, que incluyen políticas de desarrollo urbano, conflictos armados y los efectos del cambio climático. Estos procesos afectan principalmente a las poblaciones más vulnerables, que se ven obligadas a abandonar sus hogares y medios de vida en busca de seguridad y oportunidades. Autores como Mike Davis y Teresa Caldeira han estudiado estos desplazamientos y la violencia asociada, proporcionando una visión crítica sobre cómo las dinámicas urbanas y globales contribuyen a la expulsión de comunidades enteras.
Mike Davis, en su obra “Planet of Slums”, analiza cómo la urbanización descontrolada en el sur global ha llevado al crecimiento masivo de asentamientos informales y barrios marginales, donde millones de personas viven en condiciones de extrema precariedad. Davis sostiene que, lejos de ser el resultado de un progreso económico o modernización, estas áreas se forman a medida que las personas son expulsadas de zonas rurales por conflictos, cambios en el uso de la tierra o crisis económicas. Las políticas de desarrollo urbano, que buscan atraer inversiones extranjeras o modernizar infraestructuras, también han desempeñado un papel central en estos desplazamientos, ya que grandes proyectos urbanos a menudo implican la destrucción de barrios pobres para dar paso a áreas más rentables.
Teresa Caldeira, en “City of Walls”, se enfoca en cómo la violencia estructural y la inseguridad afectan a las ciudades del sur global, particularmente en América Latina. Caldeira argumenta que los desplazamientos urbanos no solo ocurren debido a políticas de desarrollo, sino también como resultado de la violencia cotidiana que enfrentan las comunidades más marginadas. En ciudades como São Paulo, la falta de acceso a seguridad y servicios básicos expulsa a las personas de sus hogares, obligándolas a migrar a áreas aún más periféricas, donde la precariedad y el riesgo son mayores. La violencia, en este sentido, no es solo física, sino también institucional, ya que las políticas públicas a menudo perpetúan la exclusión y la segregación.
Otro factor crítico que contribuye al desplazamiento en el sur global es el cambio climático. Davis y Caldeira coinciden en que los efectos del cambio climático, como el aumento del nivel del mar, las sequías prolongadas y las inundaciones recurrentes, están afectando gravemente a las poblaciones urbanas, especialmente en zonas costeras y regiones propensas a desastres naturales. En ciudades como Dhaka y Lagos, miles de personas han sido desplazadas debido a la vulnerabilidad climática, lo que exacerba las condiciones de pobreza y precariedad en los asentamientos informales. Estos desplazamientos ambientales a menudo carecen de respuesta adecuada por parte de los gobiernos locales, lo que agrava aún más la situación de los afectados.
Además de las causas físicas del desplazamiento, tanto Davis como Caldeira subrayan el papel de las políticas económicas globales en la creación de estos flujos migratorios. El neoliberalismo y la financiarización de las ciudades han promovido un modelo de urbanización que prioriza el capital sobre los derechos de los ciudadanos. Las poblaciones más pobres se ven desplazadas para hacer lugar a proyectos de inversión extranjera directa, como en el caso de grandes desarrollos inmobiliarios, centros comerciales y proyectos turísticos. Esta reconfiguración del espacio urbano a favor del capital ha intensificado la marginalización y precariedad en las ciudades del sur global.
La respuesta de los gobiernos a estos desplazamientos forzados ha sido, en muchos casos, insuficiente o inexistente. Mientras que algunos estados adoptan políticas de reasentamiento que no logran abordar las necesidades de las personas desplazadas, otros simplemente ignoran el problema, permitiendo que las comunidades afectadas se desplacen a nuevos asentamientos informales, perpetuando un ciclo de exclusión. Davis y Caldeira destacan la importancia de desarrollar políticas más inclusivas y centradas en las personas, que tomen en cuenta los derechos de los desplazados y busquen soluciones duraderas.
En resumen, el desplazamiento forzado en el sur global es el resultado de una compleja interacción entre políticas de desarrollo urbano, violencia estructural y cambio climático. Autores como Mike Davis y Teresa Caldeira han mostrado cómo estos procesos están intrínsecamente vinculados a las dinámicas económicas globales y locales, y cómo afectan principalmente a las poblaciones más vulnerables. La creciente precariedad de las ciudades del sur global requiere un enfoque más inclusivo y equitativo para enfrentar los desafíos del desplazamiento y la violencia urbana.











