Puntos clave
- Una ciudad global concentra sedes corporativas, finanzas y decisiones que afectan a todo el mundo.
- La misma globalización que las enriquece precariza el empleo dentro de sus barrios.
- Las redes globales conectan ciudades, pero reparten sus beneficios de forma muy desigual.
En su influyente libro “The Global City: New York, London, Tokyo”, Saskia Sassen analiza el papel de las ciudades globales como centros neurálgicos en la economía mundial contemporánea. Publicada por Princeton University Press, la obra explora cómo estas tres ciudades han evolucionado hasta convertirse en nodos clave para el flujo de capital, información, cultura y poder político. Sassen sostiene que, en el contexto de la globalización, las ciudades no son simplemente entornos locales, sino que están profundamente interconectadas y ejercen una influencia global en diversos ámbitos económicos y sociales.
Uno de los principales aportes de Sassen es su concepto de "ciudad global", que se refiere a aquellas urbes que desempeñan funciones cruciales en la economía internacional, particularmente en la gestión y distribución del capital financiero. Según la autora, Nueva York, Londres y Tokio se destacan por concentrar las sedes de grandes corporaciones, instituciones financieras y organizaciones internacionales, lo que las convierte en centros de decisión global. Estas ciudades no solo controlan flujos monetarios, sino también información y servicios, lo que las coloca en una posición privilegiada dentro del sistema económico global.
La reconfiguración económica interna
Además, Sassen subraya que la globalización ha transformado el funcionamiento interno de estas ciudades. El aumento de la movilidad del capital y la tecnología ha generado un crecimiento en sectores financieros y de servicios especializados, mientras que muchas industrias manufactureras se han trasladado a países con menores costos laborales. Esta reconfiguración económica ha provocado una mayor concentración de riqueza en ciertos sectores urbanos, mientras que otras áreas han experimentado un incremento en la precarización laboral y la desigualdad social. De esta manera, la globalización no solo ha potenciado la relevancia global de estas ciudades, sino que también ha acentuado sus tensiones internas.
La autora también destaca la importancia de las redes globales que conectan a Nueva York, Londres y Tokio con otras ciudades y regiones del mundo. Estas redes permiten la circulación de capital, bienes, personas e información a una velocidad sin precedentes, lo que incrementa la interdependencia entre las ciudades globales y el resto del mundo. Sin embargo, Sassen advierte que este flujo no es siempre equitativo. Mientras que ciertas áreas dentro de estas ciudades se benefician de su integración en la economía global, otras sufren procesos de exclusión y marginalización debido a la concentración de poder y recursos en manos de una élite global.
Cultura y poder político global
Otro aspecto clave que Sassen aborda es el papel de las ciudades globales en la cultura y el poder político. Estas urbes no solo son centros económicos, sino también espacios donde se desarrollan tendencias culturales y se toman decisiones políticas de gran impacto mundial. La presencia de medios de comunicación internacionales, organizaciones no gubernamentales y foros diplomáticos en estas ciudades refuerza su influencia más allá de sus fronteras nacionales, consolidando su estatus como ejes de poder global. Además, su diversidad cultural y su capacidad de atraer talento de todo el mundo les otorgan un dinamismo particular, lo que a su vez fortalece su atractivo como epicentros culturales y sociales.
En conclusión, “The Global City: New York, London, Tokyo” de Saskia Sassen proporciona una visión integral de cómo las ciudades globales han adquirido un papel preeminente en la economía y política mundial. A través de su análisis de Nueva York, Londres y Tokio, Sassen ilustra cómo estas urbes han sido moldeadas por la globalización y, a su vez, cómo ellas mismas influyen en el mundo globalizado. Aunque su posición como nodos de poder y capital les otorga enormes ventajas, también enfrentan desafíos internos significativos, como la desigualdad social y la fragmentación económica, que reflejan las complejidades de vivir en una ciudad verdaderamente global.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una ciudad global según Saskia Sassen?
Es una urbe que desempeña funciones cruciales en la economía internacional, especialmente en la gestión y distribución del capital financiero, concentrando sedes corporativas, instituciones financieras y organizaciones internacionales.
¿Por qué aumenta la desigualdad en las ciudades globales?
Porque el crecimiento se concentra en las finanzas y los servicios especializados mientras la manufactura se traslada a países con menores costes laborales, lo que precariza el empleo y concentra la riqueza en ciertos sectores urbanos.











