Puntos clave
- La ciudad no tiene centro ni forma que la resuma: es transitividad, ritmos superpuestos y huellas del pasado.
- Lo que hace funcionar la ciudad son prácticas incorporadas y una maquinaria de infraestructuras y rutinas casi automática.
- La política urbana debe cultivar los espacios donde los extraños coexisten, más allá de la comunidad y la tecnocracia.
Cities: Reimagining the Urban (2002) es el libro con que los geógrafos británicos Ash Amin y Nigel Thrift propusieron una forma nueva de pensar la ciudad, que ya no cabía ni en el modelo concéntrico de la Escuela de Chicago ni en el collage fragmentado de la Escuela de Los Ángeles. Su tesis es que la ciudad contemporánea no tiene un centro ni una forma que la resuma, sino que está hecha de flujos, ritmos y prácticas cotidianas que la atraviesan y la conectan con el mundo. Reimaginarla exige abandonar la idea de la ciudad como objeto delimitado y estudiarla como un conjunto de procesos en movimiento, con un vocabulario que los autores construyen desde la vida ordinaria y no desde el plano.
Transitividad, ritmos y huellas: tres metáforas para la ciudad
Amin y Thrift proponen tres metáforas para captar esa ciudad. La transitividad: la ciudad es porosa, un lugar de paso donde personas, mercancías, información y capital entran y salen sin cesar, de modo que sus límites son siempre provisionales y su vida depende de conexiones lejanas. Los ritmos: la ciudad tiene tiempos, el de los trabajadores del turno de noche, el de los mercados, el de los semáforos, el de las estaciones del año, y entenderla es entender cómo se superponen y chocan esos ritmos. Y las huellas: la ciudad acumula rastros de lo que fue, en edificios, hábitos, memorias y conflictos, que siguen actuando sobre el presente.
Prácticas cotidianas, maquinaria urbana y encuentros entre extraños
El libro adopta la teoría no representacional que Thrift desarrollaba entonces: lo que hace funcionar la ciudad no son los planes y los discursos sino las prácticas incorporadas, caminar, esperar, comprar, cuidar, que la gente realiza sin pensarlas y que producen el orden urbano desde abajo. Amin y Thrift prestan atención a lo que llaman la maquinaria de la ciudad, las infraestructuras, el software, los procedimientos y las rutinas que la mantienen en marcha de forma casi automática, y a los encuentros entre desconocidos que se producen en ella, a menudo sin palabras, y que sostienen una sociabilidad que ninguna comunidad en sentido fuerte podría reemplazar.
Una política de la ciudad más allá de la comunidad y la tecnocracia
En la parte política, el libro defiende una política de la ciudad que parta de esa realidad. Frente a la nostalgia de la comunidad y frente al gobierno tecnocrático, los autores proponen cultivar los espacios y las prácticas donde los extraños coexisten, reconocer la ciudad como lugar de múltiples pertenencias y trabajar sobre las infraestructuras cotidianas que hacen posible la convivencia. Esa línea, que Amin desarrollaría después en Land of Strangers y Thrift en sus trabajos sobre el afecto y la tecnología, anticipa el giro infraestructural de los estudios urbanos y la atención al mantenimiento y la reparación.
Críticas y continuación en Seeing Like a City
Cities recibió críticas por su lenguaje, denso y teórico, y por una atención a los flujos que parecía dejar en segundo plano las estructuras de poder, la clase, la propiedad, el Estado, que otros geógrafos como David Harvey situaban en el centro. Amin y Thrift respondieron que no negaban esas estructuras sino que las veían actuar a través de prácticas y ritmos concretos, y en Seeing Like a City (2017) volvieron sobre el argumento con más atención a la desigualdad y a los sistemas que distribuyen el acceso a la ciudad.
La aportación de Cities: Reimagining the Urban es un cambio de mirada que hoy es común: entender la ciudad como proceso y no como cosa, atender a los ritmos y a las infraestructuras de la vida cotidiana, y buscar la política urbana en los encuentros ordinarios tanto como en los planes. Para quien estudia o gobierna una ciudad global, el libro recuerda que su vida depende de conexiones que no controla y de prácticas que no ha diseñado, y que gobernarla bien empieza por verlas.
Preguntas frecuentes
¿Qué proponen Amin y Thrift en Cities: Reimagining the Urban?
Abandonar la idea de la ciudad como objeto delimitado y estudiarla como conjunto de procesos: transitividad de flujos que entran y salen, ritmos temporales que se superponen y huellas del pasado que siguen actuando, sostenidos por prácticas cotidianas e infraestructuras.
¿Qué es la teoría no representacional aplicada a la ciudad?
Es el enfoque de Nigel Thrift según el cual el orden urbano lo producen las prácticas incorporadas que la gente realiza sin pensarlas, caminar, esperar, comprar, cuidar, más que los planes y los discursos que la representan.