Puntos clave
- Soja distingue espacio físico, concebido y vivido; el tercer espacio es donde lo real y lo imaginado se mezclan.
- Bhabha llama hibridación al encuentro de culturas donde ninguna conserva su pureza y la identidad se negocia.
- Los espacios híbridos son los más creativos y los más vulnerables porque quedan fuera de la protección legal.
Los espacios terceros, o tercer espacio, son el concepto con que el geógrafo Edward Soja y el teórico cultural Homi Bhabha describen los lugares donde las categorías con que ordenamos la ciudad, público y privado, centro y periferia, propio y ajeno, real e imaginado, dejan de funcionar y aparece algo híbrido. Soja lo formuló en Thirdspace: Journeys to Los Angeles and Other Real-and-Imagined Places (1996); Bhabha, en El lugar de la cultura (1994). Ambos parten de una intuición compartida: la vida urbana contemporánea no cabe en las dicotomías de la planificación tradicional, y lo más interesante ocurre en los intersticios que esas dicotomías no ven.
Edward Soja: la triada de Lefebvre y el espacio vivido
Soja construye su idea sobre Henri Lefebvre y su triada del espacio. El primer espacio es el físico y medible, el que cartografían los planos. El segundo es el concebido, el de las representaciones, ideologías e imágenes con que se piensa la ciudad. El tercer espacio es el vivido: el que surge de la experiencia cotidiana, donde lo real y lo imaginado se mezclan y donde caben a la vez la dominación y la resistencia. Soja lo ilustra con Los Ángeles, ciudad de fronteras internas, de barrios latinos junto a enclaves corporativos, de espacios como el Bonaventure Hotel o las calles de Boyle Heights que no se entienden desde el plano ni desde el discurso oficial, sino desde quienes los habitan.
Homi Bhabha: hibridación e identidades negociadas
Bhabha llega al mismo lugar desde la teoría postcolonial. Su tercer espacio es el ámbito de la enunciación donde las culturas se encuentran y ninguna conserva su pureza: el migrante que no es ya de allí ni todavía de aquí, el barrio donde conviven lenguas, comidas y religiones, la práctica cultural que traduce y mezcla. Bhabha llama hibridación a ese proceso y lo considera productivo, porque desestabiliza las jerarquías coloniales que separaban al colonizador del colonizado. Aplicado a la ciudad, el tercer espacio de Bhabha es donde la identidad urbana se negocia cada día en lugar de heredarse.
Dónde están los espacios terceros de la ciudad real
Los espacios terceros de la ciudad real son reconocibles. Los mercados de migrantes donde un local vende a la vez productos de tres continentes. Los centros comerciales que funcionan como plaza pública sin serlo. Los solares ocupados por huertos, las naves industriales convertidas en templos, gimnasios y talleres, los barrios fronterizos entre dos municipios o dos países, como Tijuana y San Diego, que Soja y Michael Dear estudiaron como una sola región. También los espacios digitales que se superponen al físico: la aplicación de reparto que reorganiza la calle o la plataforma de alquiler que convierte una vivienda en hotel. Todos ellos escapan a la zonificación y a las categorías censales.
Consecuencias para la planificación y críticas al concepto
Para la planificación, el concepto tiene dos consecuencias. La primera es metodológica: para entender un lugar no basta con medirlo ni con leer lo que se ha dicho de él; hay que observar cómo se vive, quién lo usa y qué significa para cada grupo. La segunda es política: los espacios híbridos son a la vez los más creativos y los más vulnerables, porque su indefinición los deja fuera de la protección legal y los convierte en objetivo fácil de la renovación y la gentrificación. Reconocerlos, darles seguridad jurídica y diseñar con su mezcla en lugar de contra ella es la tarea que Soja y Bhabha plantean.
El tercer espacio ha sido criticado por vago y por difícil de operacionalizar, y el propio Soja reconoció que es más una invitación a mirar de otro modo que una herramienta cerrada. Su valor está precisamente ahí: recuerda a planificadores y diseñadores que la ciudad que dibujan es siempre menos compleja que la ciudad que existe, y que las mezclas, las fronteras porosas y los usos imprevistos no son desorden que corregir sino la materia de la que está hecha la vida urbana.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el tercer espacio según Edward Soja?
Es el espacio vivido que surge de la experiencia cotidiana y en el que lo real y lo imaginado se combinan, distinto del espacio físico que miden los planos y del espacio concebido de las representaciones; Soja lo tomó de Lefebvre y lo aplicó a Los Ángeles.
¿Qué aporta Homi Bhabha a los espacios terceros?
El concepto de hibridación: el tercer espacio es el ámbito donde las culturas se encuentran sin conservar su pureza, como el migrante o el barrio plurilingüe, y donde se desestabilizan las jerarquías que separaban colonizador y colonizado.