Puntos clave
- Zibechi lee la periferia latinoamericana como espacio de producción política, no solo de carencia.
- En El Alto, las juntas vecinales y la economía familiar se convirtieron en máquina de movilización en 2003.
- La autonomía frente al Estado y a los partidos es, para Zibechi, condición de la capacidad transformadora.
Raúl Zibechi es el periodista y pensador uruguayo que ha dedicado tres décadas a estudiar los movimientos sociales urbanos de América Latina desde dentro, acompañando a piqueteros argentinos, vecinos de El Alto en Bolivia, sin techo brasileños y comunidades de las periferias de Lima, Bogotá o Montevideo. Su tesis, desarrollada en Dispersar el poder (2006) y Territorios en resistencia (2008), es que los sectores populares latinoamericanos no solo protestan contra el neoliberalismo, sino que construyen en sus territorios formas de vida, producción y decisión que funcionan como poderes no estatales. La ciudad, y en particular su periferia autoconstruida, es el lugar donde esa construcción ocurre.
Dispersar el poder: El Alto y las juntas vecinales
Dispersar el poder analiza la insurrección de El Alto, la ciudad aymara que en octubre de 2003 bloqueó La Paz y derribó al presidente Sánchez de Lozada. Zibechi muestra que esa capacidad no salió de partidos ni sindicatos, sino de las juntas vecinales que gobiernan cada barrio, de los sistemas rotatorios de cargos heredados del ayllu andino y de una economía familiar donde vivienda, taller y comercio se funden. Esas estructuras, que la ciudad había construido para sobrevivir sin Estado, se convirtieron en máquina de movilización cuando hizo falta. El poder no se tomó: se dispersó entre miles de asambleas.
Territorios en resistencia y las sociedades otras
En Territorios en resistencia Zibechi recorre las periferias de varias capitales y describe lo que llama sociedades otras: barrios donde la ocupación de tierras, la autoconstrucción, las ollas populares, las escuelas y los centros de salud gestionados por los propios vecinos crean un tejido que ni el mercado ni el Estado producen. Sostiene que el territorio, entendido como espacio apropiado y organizado colectivamente, es la base material de los movimientos urbanos latinoamericanos, a diferencia de los europeos, centrados en demandas al Estado. Sin territorio propio, dice, no hay autonomía posible.
Espacios de invisibilidad en la periferia urbana
Zibechi insiste en que gran parte de esta acción transcurre en espacios de invisibilidad: la cocina comunitaria, la asamblea del barrio, la red de trueque, la radio comunitaria. No aparecen en las noticias ni en las estadísticas, pero sostienen la vida cotidiana y preparan las movilizaciones visibles. Frente a la sociología que solo cuenta manifestaciones, propone mirar las prácticas silenciosas que reproducen la vida al margen de las instituciones, y que en crisis como la argentina de 2001 o la pandemia de 2020 demostraron ser la infraestructura real de los barrios populares.
Autonomía frente a la cooptación por el Estado
El principio central de su obra es la autonomía. Zibechi critica la cooptación de los movimientos por los gobiernos progresistas de la primera década del siglo, que a cambio de subsidios y cargos desactivaron su capacidad de conflicto, y sostiene que un movimiento que depende del Estado deja de ser movimiento. En Descolonizar el pensamiento crítico y las prácticas emancipatorias (2015) extiende la crítica a la academia y las ONG, que traducen las luchas a categorías que no les pertenecen. Su posición ha sido discutida por quienes consideran que renunciar al Estado es renunciar a cambiar la escala, pero ha influido en toda una generación de colectivos urbanos.
Para los estudios urbanos, Zibechi aporta una lectura de la periferia latinoamericana como espacio de producción política y no solo de carencia. Sus barrios no son la ausencia de ciudad, sino otra ciudad construida con reglas propias. Esa mirada dialoga con Marcelo Lopes de Souza y con la noción de planificación insurgente, y obliga a las políticas públicas a preguntarse si llegan a los territorios para reconocer y fortalecer lo que ya existe, o para sustituirlo por servicios que desarman la organización colectiva que hizo posible sobrevivir.
Preguntas frecuentes
¿Qué son los territorios en resistencia de Zibechi?
Son los barrios de las periferias latinoamericanas donde la ocupación de tierras, la autoconstrucción, las ollas populares y los servicios autogestionados crean sociedades otras, un tejido colectivo que ni el mercado ni el Estado producen y que sirve de base material a los movimientos urbanos.
¿Qué analiza Zibechi en Dispersar el poder?
Analiza la insurrección de El Alto, Bolivia, en 2003, mostrando que la capacidad de movilización nació de las juntas vecinales, los cargos rotatorios de tradición aymara y la economía familiar del barrio, y no de partidos o sindicatos.