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Clima y naturaleza

Urbanismo circular: qué es y cómo se aplica en las ciudades

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Puntos clave

  1. El urbanismo circular mantiene materiales, edificios, agua y energía en uso y diseña para que nada sea residuo.
  2. Stahel propone vender rendimiento en lugar de productos para que el fabricante quiera que duren.
  3. Ámsterdam, París y Copenhague han pasado de pilotos a regulación y contratación pública circular.

El urbanismo circular es la aplicación de los principios de la economía circular a la planificación y gestión de las ciudades: mantener materiales, edificios, agua y energía en uso el mayor tiempo posible, cerrar los ciclos de recursos dentro del territorio y diseñar desde el inicio para que nada acabe como residuo. Frente al modelo lineal de extraer, construir, usar y demoler, propone ciudades que funcionan como ecosistemas. Dos autores dieron forma teórica a este enfoque: Walter Stahel, arquitecto suizo que lleva desde 1976 defendiendo la economía del rendimiento, y Ken Webster, antiguo responsable de innovación de la Fundación Ellen MacArthur y autor de The Circular Economy: A Wealth of Flows (2015).

Walter Stahel y la economía del rendimiento

Stahel presentó en 1976, junto a Geneviève Reday, un informe para la Comisión Europea que ya proponía sustituir energía por trabajo mediante reparación, reutilización y remanufactura. En The Performance Economy (2006) y en The Circular Economy: A User's Guide (2019) desarrolla la idea de vender rendimiento en lugar de productos: el fabricante conserva la propiedad y, con ella, el incentivo para que el bien dure. Trasladado a la ciudad, esto significa edificios concebidos para desmontarse, infraestructuras que se mantienen en lugar de sustituirse y una economía local de talleres de reparación, alquiler y reacondicionamiento que crea empleo cerca de donde se consume.

Ken Webster y la ciudad como sistema de flujos

Webster aporta la mirada sistémica. En A Wealth of Flows describe la economía como un conjunto de flujos de materiales, energía e información que, bien diseñados, se regeneran en lugar de agotarse. Las ciudades, que consumen cerca de tres cuartas partes de los recursos del planeta y generan la mitad de los residuos, son el lugar donde ese rediseño tiene más efecto. Webster distingue ciclos biológicos, donde los nutrientes vuelven al suelo mediante compostaje o biogás, y ciclos técnicos, donde metales, plásticos y componentes se recuperan sin perder valor. Un plan urbano circular tiene que mapear ambos flujos antes de decidir dónde intervenir.

Cómo se aplica el urbanismo circular

En la práctica, el urbanismo circular actúa en cuatro frentes. En la construcción, con pasaportes de materiales que registran qué contiene cada edificio para poder recuperarlo, diseño para el desmontaje y prioridad a la rehabilitación sobre la demolición, ya que la edificación genera más de un tercio de los residuos europeos. En el agua, con captación de lluvia, reutilización de aguas grises y drenaje sostenible. En la energía, con redes de calor que aprovechan el calor residual de industrias y centros de datos. En los residuos orgánicos, con compostaje de proximidad y biogás que vuelve a la ciudad como energía o abono.

Ámsterdam adoptó en 2020 una estrategia circular basada en el modelo de la rosquilla de Kate Raworth, con el objetivo de reducir a la mitad el uso de materias primas vírgenes en 2030; el barrio de Buiksloterham funciona como laboratorio de vivienda y agua circulares. París exige en sus concursos públicos criterios de reutilización de materiales, y Copenhague recupera calor de la incineración y de la depuración para su red de calefacción. Ninguna de estas ciudades es plenamente circular, pero todas han pasado de los proyectos piloto a la regulación y la contratación pública, que es donde el cambio de escala ocurre.

Resiliencia y límites del modelo circular

El urbanismo circular mejora la resiliencia urbana porque reduce la dependencia de cadenas de suministro lejanas y de vertederos, y crea empleo local en reparación y logística inversa. Sus límites también son claros: reciclar consume energía, la circularidad de un material no garantiza que se consuma menos, y sin medidas de suficiencia el efecto rebote puede anular la ganancia. Stahel y Webster coinciden en que el objetivo no es cerrar ciclos por sí mismo, sino diseñar ciudades que necesiten menos recursos para ofrecer más bienestar, y que ese diseño es una decisión política antes que técnica.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el urbanismo circular?

Es la aplicación de la economía circular a la planificación urbana: rehabilitar en lugar de demoler, recuperar materiales con pasaportes de edificio, reutilizar agua, aprovechar calor residual y devolver los residuos orgánicos a la ciudad como energía o abono.

¿Qué aportan Walter Stahel y Ken Webster?

Stahel defiende desde 1976 la economía del rendimiento, basada en reparar, reutilizar y vender uso en lugar de productos; Webster aporta la visión sistémica de flujos biológicos y técnicos que una ciudad debe mapear antes de intervenir.

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