Puntos clave
- Davis: las megaciudades del Sur crecen sin la industrialización que acompañó a las ciudades europeas, con urbanización sin empleo.
- Los ajustes estructurales y las políticas neoliberales recortaron la inversión pública y expandieron los asentamientos informales.
- Los pobres urbanos ocupan los peores suelos, laderas, riberas y vertederos, donde el riesgo ambiental es mayor.
Mike Davis (1946–2022), sociólogo, historiador y activista estadounidense, fue una figura clave de los estudios sobre urbanización y desigualdad, sobre todo en las megaciudades del Sur global. En Planeta de ciudades miseria (Planet of Slums, 2006) explora el crecimiento vertiginoso de los asentamientos informales en las grandes ciudades del mundo en desarrollo y el impacto devastador de la pobreza urbana sobre cientos de millones de personas. Su tesis es dura: la urbanización, lejos de ser un motor de progreso, ha generado una crisis de desigualdad sin precedentes, y las políticas globales y locales han contribuido a expandirla.
El crecimiento descontrolado de las megaciudades
Su principal aportación es el análisis del crecimiento descontrolado de las megaciudades del Sur. En las últimas décadas, Lagos, Bombay o Ciudad de México han vivido un crecimiento demográfico explosivo, en gran parte por la migración de poblaciones rurales que buscan oportunidades. Pero en lugar de trabajo y una vida mejor, muchos migrantes acaban en asentamientos informales —slums, favelas, campamentos— donde la falta de agua potable, saneamiento o electricidad es la norma. Davis calcula que más de mil millones de personas viven así, y sostiene que es la consecuencia más visible de un sistema económico global que favorece a las élites y deja atrás a las mayorías.
Pobreza urbana y políticas neoliberales
Davis destaca la relación entre pobreza urbana y exclusión social. Las políticas neoliberales de gobiernos e instituciones internacionales —los ajustes estructurales del FMI y el Banco Mundial en los años ochenta y noventa— agravaron las desigualdades en las ciudades del Sur al desmantelar los sistemas de bienestar y reducir la inversión pública, y dejaron a millones de personas sin protección frente al mercado, obligadas a sobrevivir en condiciones extremadamente precarias. La expansión de los asentamientos informales no es una anomalía del desarrollo urbano sino el resultado directo de políticas que priorizan el crecimiento a cualquier precio.
Riesgo ambiental en los peores suelos
Examina también las implicaciones ambientales. Muchas megaciudades están en regiones muy vulnerables a desastres naturales, inundaciones o terremotos, y los asentamientos informales ocupan los peores suelos —laderas inestables, llanuras inundables, terrenos contaminados— porque son los únicos disponibles para los pobres. La falta de planificación y la precariedad de las viviendas agravan la exposición al riesgo. La crisis ambiental es inseparable de la crisis urbana: los efectos del cambio climático golpean con más fuerza a quienes viven en las zonas más pobres y desprotegidas.
La crítica a las soluciones tecnocráticas
Otro aspecto crucial es su crítica a la falta de intervención eficaz de gobiernos y organismos internacionales. Davis reconoce que algunos programas de desarrollo intentan mejorar las condiciones de los barrios marginales, pero sostiene que muchos son insuficientes o están mal dirigidos, centrados en soluciones tecnocráticas —títulos de propiedad, microcréditos— que no atacan las raíces estructurales de la pobreza. La solución exige un cambio radical de prioridades políticas y económicas que ponga a las personas y sus necesidades por encima de las ganancias del capital.
Planeta de ciudades miseria expone las consecuencias del crecimiento descontrolado de las megaciudades y del reparto desigual de los recursos. Su enfoque invita a reflexionar sobre las dinámicas que perpetúan la desigualdad y la crisis ambiental en las ciudades, y a cambiar las políticas globales que producen los problemas estructurales que afectan a millones de personas. Dos décadas después de su publicación, las cifras que Davis manejaba han seguido creciendo.
Preguntas frecuentes
¿Qué sostiene Mike Davis en Planeta de ciudades miseria?
Que el crecimiento vertiginoso de las megaciudades del Sur global desde los años setenta se produjo sin industrialización ni empleo, que los ajustes estructurales y las políticas neoliberales recortaron la inversión pública y que el resultado es un planeta de asentamientos informales en los suelos más peligrosos.
¿Qué critica Davis de las soluciones tecnocráticas?
Que los programas de mejora, la titulación de la propiedad y el microcrédito tratan la pobreza urbana como un problema técnico y no como el resultado de un sistema económico global que expulsa a la gente del campo sin ofrecerle trabajo en la ciudad.