Puntos clave
- Jessop describe la transición del Estado nacional de bienestar keynesiano al régimen posnacional de workfare schumpeteriano.
- El Estado neoliberal no se retira: cambia de proveedor de bienestar a facilitador del capital.
- La selectividad estratégica del Estado favorece unos intereses pero puede ser disputada por ciudades y movimientos.
Bob Jessop es el teórico del Estado que ha dado a los estudios urbanos críticos su marco para entender cómo el neoliberalismo reorganizó las ciudades. Sociólogo de la Universidad de Lancaster, Jessop desarrolló desde los años ochenta el enfoque estratégico-relacional, según el cual el Estado no es un aparato neutral ni un simple instrumento del capital, sino un conjunto de instituciones que favorece unas estrategias y unos actores sobre otros. En The Future of the Capitalist State (2002) aplicó ese enfoque a la transformación del Estado de bienestar, y con Neil Brenner extendió el análisis al espacio, mostrando que las ciudades son el escenario donde el Estado neoliberal se hace concreto.
Del Estado de bienestar keynesiano al régimen de workfare schumpeteriano
Su tesis central describe una transición entre dos tipos de Estado. El Estado nacional de bienestar keynesiano de posguerra buscaba el pleno empleo, redistribuía a escala nacional y trataba a las ciudades como piezas de un territorio que había que equilibrar. El régimen posnacional de workfare schumpeteriano que lo sustituye desde los años ochenta prioriza la innovación y la competitividad, condiciona las prestaciones sociales al empleo, transfiere funciones hacia arriba, a la Unión Europea y los organismos internacionales, y hacia abajo, a regiones y ciudades, y delega en redes público-privadas lo que antes hacía la administración. Cada palabra del nombre señala un cambio de objetivo, de escala y de modo de gobernar.
La ciudad emprendedora: el Estado como facilitador del capital
Para las ciudades, esa transición tiene consecuencias directas. Si el Estado ya no equilibra el territorio sino que apuesta por los lugares competitivos, los gobiernos urbanos deben atraer inversión, talento y eventos para sobrevivir. Jessop llama a esto la ciudad emprendedora, en diálogo con David Harvey: alianzas con promotores, grandes proyectos emblemáticos, marketing urbano y una política social subordinada a la competitividad. No es que el Estado se retire, insiste Jessop, sino que cambia de función: de proveedor de bienestar a facilitador del capital, con la misma capacidad de coerción y con nuevos instrumentos de gestión.
Selectividad estratégica: por qué el resultado no está escrito
El enfoque estratégico-relacional aporta además una herramienta para entender por qué unas ciudades siguen un camino y otras otro. El Estado tiene una selectividad estratégica: sus reglas, sus escalas y sus procedimientos favorecen a ciertos intereses, pero esa selectividad no está cerrada y puede ser disputada. Un movimiento vecinal, un gobierno municipal o una coalición regional pueden aprovechar las contradicciones entre niveles de gobierno para imponer estrategias alternativas. Jessop rechaza tanto el determinismo económico como la idea de que la política es autónoma: el resultado depende de la relación entre la estructura y las estrategias de los actores.
Estrategias espaciales del Estado y desigualdad territorial
Con Brenner, Jessop desarrolló la noción de estrategias espaciales del Estado. Toda política estatal privilegia unos lugares y unas escalas: las zonas económicas especiales, las áreas metropolitanas, los corredores de infraestructura o los barrios objeto de regeneración son decisiones sobre dónde concentrar recursos y dónde no. Esa geografía del Estado explica la creciente desigualdad entre regiones ganadoras y perdedoras y ayuda a leer fenómenos como la gentrificación inducida por proyectos públicos o la competencia entre ciudades por sedes y eventos. En The State: Past, Present, Future (2015) Jessop sintetizó cuatro décadas de trabajo en esta línea.
La obra de Jessop ha sido criticada por su densidad conceptual y por prestar más atención a las estructuras que a la vida cotidiana de las ciudades, pero su influencia en la geografía urbana crítica es difícil de exagerar. Ofrece una explicación de cómo el neoliberalismo se instaló en las instituciones sin necesidad de conspiración, y una razón para no resignarse: si el Estado es una relación y no una cosa, sus selectividades pueden cambiarse. Para quienes gobiernan o estudian ciudades, esa idea convierte cada plan, cada presupuesto y cada escala de decisión en un terreno de disputa política.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el enfoque estratégico-relacional de Bob Jessop?
Es la teoría según la cual el Estado no es un aparato neutral ni un instrumento del capital, sino un conjunto de instituciones con una selectividad estratégica que favorece a ciertos actores y estrategias, y cuyo resultado depende de la relación entre esa estructura y las estrategias de quienes actúan sobre ella.
¿Qué es el régimen de workfare schumpeteriano?
Es el tipo de Estado que, según Jessop, sustituyó al de bienestar keynesiano desde los años ochenta: prioriza la innovación y la competitividad, condiciona las prestaciones al empleo, transfiere funciones a escalas supranacionales y locales y delega en redes público-privadas.