Puntos clave
- La arquitectura de la ciudad (1966) propone entender la ciudad como un artefacto construido a lo largo del tiempo.
- Rossi critica el modernismo que transformaba las ciudades sin atender a su historia y su cultura.
- Las persistencias son los elementos —monumentos, trazados— que perduran y estructuran la ciudad.
La arquitectura de la ciudad (L'architettura della città, 1966), de Aldo Rossi (1931–1997), es una de las obras fundamentales de la teoría arquitectónica y urbanística del siglo XX. Rossi propone ver la ciudad como un artefacto histórico: cada edificio y cada estructura es testigo de un proceso temporal y cultural continuo. Frente a los enfoques que tratan la ciudad solo como espacio funcional o económico, sostiene que la arquitectura urbana debe entenderse en términos históricos, como expresión del tiempo. Esa perspectiva, influida por la filosofía y la sociología, cambió cómo se estudia y se planifica la ciudad.
Contra la ciudad que borra su historia
Rossi critica las tendencias modernistas que buscaban el crecimiento y la transformación rápida de las ciudades sin atender a su historia ni a su contexto cultural. Las ciudades no son un conjunto de edificios y espacios funcionales sino una acumulación de experiencias humanas, cultura y memoria colectiva: un artefacto en el que la historia se manifiesta de forma tangible en calles, plazas, monumentos y estructuras cotidianas. Para comprender una ciudad hay que analizar cómo su arquitectura refleja las capas temporales y culturales que la han moldeado.
Las persistencias
Uno de sus conceptos clave es el de las persistencias, que toma del geógrafo francés Marcel Poëte. Algunos elementos de la ciudad —ciertos monumentos, edificios históricos, trazados— perduran en el tiempo y resisten los cambios económicos o funcionales de su entorno; se convierten en puntos de referencia para habitantes y visitantes y dan continuidad visual y cultural al tejido urbano. La arquitectura, señala Rossi, no responde solo a las necesidades inmediatas de una sociedad: es un puente entre el pasado y el presente.
El análisis tipológico
Otro aspecto central es el análisis tipológico. Cada edificio o espacio urbano debe estudiarse en relación con su tipo arquitectónico, la forma y la función que ha mantenido a lo largo del tiempo: la casa con patio, la manzana cerrada, el mercado cubierto. Ese enfoque permite identificar patrones recurrentes en la evolución de las ciudades y ofrece una base sólida para planificar. Comprender las tipologías urbanas es esencial, para Rossi, para crear ciudades que respeten su pasado y sus necesidades actuales y para evitar el desarrollo descontextualizado.
El locus
Rossi introduce además el concepto de locus, la relación entre un lugar concreto y los hechos que ocurren en él. Cada sitio urbano tiene una identidad propia, moldeada por su historia, su arquitectura y las actividades que lo han definido; el locus no es solo un espacio físico sino un espacio simbólico cargado de significados. Ese enfoque invita a arquitectos y urbanistas a considerar el valor intrínseco de los lugares al planificar nuevos desarrollos, en lugar de tratar todo suelo como intercambiable.
La arquitectura de la ciudad ofrece una perspectiva revolucionaria sobre la arquitectura y el urbanismo. Al tratar la ciudad como artefacto histórico y cultural, Rossi rechaza las soluciones simplistas que ignoran el contexto y la memoria urbana e invita a reflexionar sobre el pasado, respetar las tipologías existentes y atender al locus en el diseño. Su impacto es duradero: buena parte de la rehabilitación de centros históricos y del urbanismo de la ciudad europea desde los años setenta parte de este libro.
Preguntas frecuentes
¿Qué quiere decir Rossi con que la ciudad es un artefacto histórico?
Que la ciudad no es un problema funcional a resolver de cero, sino una construcción colectiva acumulada en el tiempo, hecha de elementos que persisten —monumentos, calles, tipos de edificio— y que cargan la memoria de quienes la habitaron. Diseñar en ella exige leer esa historia antes de intervenir.
¿Qué es el locus en Aldo Rossi?
La relación singular entre un lugar concreto y los hechos que han ocurrido en él. Para Rossi cada sitio tiene un carácter propio, producto de su geografía y de su historia, que la arquitectura debe reconocer en lugar de tratar todo suelo como intercambiable.