Saltar al contenido
Ciudades del Futuro Buscar
ES EN
Forma urbana

John Forester: diálogo y mediación para una planificación inclusiva

  • Por
  • Actualizado el
  • 3 min de lectura
  • 41 visualizaciones

Puntos clave

  1. El planificador ejerce poder en cada acto cotidiano: a quién informa, cómo convoca, qué pone en la agenda.
  2. Los relatos de los vecinos contienen información que ningún informe recoge; el conflicto bien facilitado enseña.
  3. Convocar pronto, en los barrios, con mediadores y con ejecución garantizada hace inclusiva la planificación.

La planificación urbana inclusiva mediante el diálogo es la aportación central de John Forester, profesor de planificación en la Universidad de Cornell y el autor que más ha estudiado qué hacen realmente los planificadores cuando trabajan entre intereses enfrentados. Su obra parte de una constatación: la planificación no es un ejercicio técnico de aplicar el plan correcto, sino una práctica de comunicación en condiciones de poder desigual, donde escuchar, negociar y mediar deciden tanto el resultado como cualquier análisis. Forester ha construido a lo largo de cuatro décadas una teoría y un método para que ese diálogo produzca ciudades más justas.

Planning in the Face of Power: el poder cotidiano del planificador

Planning in the Face of Power (1989) fue su primer libro influyente. En él muestra que los planificadores ejercen poder en cada acto cotidiano, a quién informan, cómo convocan una reunión, qué ponen en la agenda, qué relatos dan por válidos, y que ese poder puede reproducir la desigualdad o corregirla. Frente al modelo del técnico neutral, propone un pragmatismo crítico: el planificador debe anticipar las distorsiones de la comunicación, la información oculta, las promesas vacías, los tecnicismos que excluyen, y trabajar activamente para que las voces con menos recursos lleguen a la mesa con tiempo, información y capacidad de influir.

The Deliberative Practitioner: aprender de los relatos de la gente

The Deliberative Practitioner (1999) desarrolla el método. Forester documentó, mediante perfiles de práctica, cómo planificadores experimentados en Estados Unidos, Israel o Sudáfrica facilitaban procesos participativos en contextos de conflicto. Sus hallazgos son concretos: los relatos personales de los vecinos contienen información que ningún informe recoge; la deliberación exige reconocer las emociones y las historias, no solo los argumentos; y el conflicto, bien facilitado, es una fuente de aprendizaje y no un obstáculo. La planificación deliberativa aprende de la gente en lugar de explicarle lo que ya se decidió.

Mediación en conflictos urbanos: debate, diálogo y negociación

En Dealing with Differences (2009) y Planning in the Face of Conflict (2013) Forester se centra en la mediación. Analiza casos de disputas sobre usos del suelo, vivienda y medio ambiente donde la negociación asistida entre vecinos, promotores y administraciones produjo acuerdos mejores que los que habría impuesto cualquiera de las partes. Distingue el debate, que busca ganar, del diálogo, que busca entender, y de la negociación, que busca acordar, y sostiene que el mediador debe manejar los tres. También marca los límites: cuando la desigualdad de poder es extrema, la mediación puede legitimar lo inaceptable, y el planificador debe saber cuándo negociar y cuándo tomar partido.

Críticas y condiciones de una planificación inclusiva

Las críticas a Forester vienen de dos lados. Desde la teoría crítica, Susan Fainstein y otros han señalado que centrarse en la calidad del proceso deja sin criterio para juzgar el resultado, y que en contextos desiguales el consenso favorece al más fuerte. Desde la práctica, se le reprocha que su planificador ideal exige habilidades y tiempo que los ayuntamientos rara vez tienen. Forester ha respondido incorporando la justicia como criterio explícito y mostrando que la alternativa, planificar sin diálogo, produce planes que nadie reconoce como propios y que fracasan en la ejecución.

La lección de Forester para la planificación inclusiva es práctica: convocar pronto, cuando aún hay alternativas; llevar el proceso a los barrios y a sus horarios; escuchar relatos y no solo argumentos; facilitar con mediadores formados; y garantizar que lo acordado se ejecute y se rinda cuenta de ello. Su obra no promete que el diálogo elimine el conflicto, sino que lo convierta en decisiones que quienes las vivirán puedan reconocer como suyas, que es la única forma en que una ciudad se planifica para todos.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el pragmatismo crítico de John Forester?

Es la propuesta de que el planificador anticipe las distorsiones de la comunicación, información oculta, promesas vacías, tecnicismos que excluyen, y trabaje activamente para que las voces con menos recursos lleguen a la mesa con tiempo, información y capacidad de influir.

¿Qué distingue Forester entre debate, diálogo y negociación?

El debate busca ganar, el diálogo busca entender y la negociación busca acordar; un mediador en conflictos urbanos debe manejar los tres y saber cuándo la desigualdad de poder es tan extrema que mediar legitimaría lo inaceptable.

Shorts

Más del canal ↗

Ver el canal