Puntos clave
- Autor: la tecnología sustituye tareas rutinarias y vacía el centro del mercado de trabajo, sobre todo en las metrópolis.
- Srnicek: las plataformas no eliminan el trabajo, lo fragmentan, lo precarizan y lo vigilan con algoritmos.
- Centros cualificados y periferias logísticas: la automatización reproduce y profundiza la segregación urbana.
La automatización y la desigualdad urbana están unidas porque las ciudades son a la vez donde se concentran los empleos más expuestos a la inteligencia artificial y los robots, y donde se crean los pocos empleos que la tecnología hace más valiosos. Dos autores han explicado esa relación desde ángulos distintos: el economista David Autor, del Instituto Tecnológico de Massachusetts, que ha medido durante dos décadas cómo la tecnología polariza el mercado de trabajo, y el teórico Nick Srnicek, del King's College de Londres, que en Platform Capitalism (2016) analizó cómo las plataformas digitales se han convertido en la forma dominante de organizar la economía urbana. Juntos permiten entender qué ciudad produce la automatización si no se gobierna.
David Autor: la polarización del trabajo y el vaciamiento de la clase media urbana
Autor documentó la polarización. Desde los años ochenta, la tecnología ha sustituido tareas rutinarias, las que siguen reglas explícitas, en oficinas y fábricas, mientras ha aumentado la demanda de trabajo muy cualificado, que la complementa, y de trabajo manual no rutinario, limpieza, cuidados, reparto, restauración, que no puede automatizar. El resultado es un mercado de trabajo con dos extremos que crecen y un centro que se vacía. En su trabajo sobre las ciudades mostró que ese vaciamiento ha sido más intenso en las metrópolis: los empleos de clase media que antes hacían de las ciudades una escalera de movilidad han desaparecido, y quien no tiene título universitario encuentra en ellas peores salarios relativos que hace cuarenta años.
Nick Srnicek: plataformas, datos y trabajo fragmentado
Srnicek añade la capa de las plataformas. Uber, Amazon, Deliveroo, Airbnb o Google no son solo empresas tecnológicas sino un nuevo modelo de negocio basado en extraer y explotar datos, intermediar entre usuarios y externalizar el riesgo a trabajadores autónomos. En la ciudad, las plataformas reorganizan el transporte, el reparto, el alojamiento y el comercio sin poseer coches, almacenes ni hoteles, y convierten a miles de trabajadores en proveedores sin derechos que compiten por encargos gestionados por algoritmos. Srnicek muestra que la automatización no siempre elimina el trabajo: a menudo lo fragmenta, lo precariza y lo vigila.
Geografía de la automatización: centros cualificados y periferias logísticas
La geografía de esos procesos es desigual dentro de la ciudad. Los centros y los distritos de innovación concentran los empleos cualificados que la automatización complementa, con salarios altos y vivienda cara; las periferias acogen los almacenes logísticos, los centros de datos y los trabajadores de plataforma que sostienen el consumo de los primeros con salarios bajos y desplazamientos largos. Autor y Srnicek coinciden en que esa geografía reproduce la segregación existente y la profundiza, porque la tecnología premia a quien ya tenía formación y capital y castiga a quien solo tenía un empleo rutinario.
Respuestas: formación y regulación frente a renta básica y plataformas públicas
Las respuestas que ambos discuten difieren en ambición. Autor propone políticas de formación, salario mínimo, negociación colectiva y una fiscalidad que no subvencione la sustitución de trabajadores por máquinas, y confía en que la tecnología cree nuevos empleos si la política reparte sus ganancias. Srnicek, en Inventing the Future (2015) con Alex Williams, va más lejos: automatización plena, reducción de la jornada, renta básica y propiedad pública de las plataformas, para que la productividad libere tiempo en lugar de producir precariedad. Entre ambos, las ciudades han empezado a regular: derechos laborales para repartidores, límites al alquiler turístico, datos de movilidad como bien público.
La lección para la política urbana es que la automatización no decide por sí sola qué ciudad produce. Puede concentrar la riqueza en distritos cualificados y precarizar al resto, o financiar servicios, formación y tiempo libre para todos. Autor y Srnicek muestran que la diferencia está en quién posee la tecnología y los datos, en qué derechos tienen quienes trabajan a través de ella y en si la ciudad trata las plataformas como infraestructura a gobernar o como empresas a atraer.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la polarización del empleo según David Autor?
Es el proceso por el que la tecnología sustituye las tareas rutinarias de oficinas y fábricas mientras crece la demanda de trabajo muy cualificado y de trabajo manual no rutinario, de modo que los dos extremos del mercado laboral crecen y el centro de clase media se vacía, con especial intensidad en las ciudades.
¿Qué es el capitalismo de plataformas de Nick Srnicek?
Es el modelo de negocio de empresas como Uber, Amazon o Airbnb, basado en extraer y explotar datos, intermediar entre usuarios y externalizar el riesgo a trabajadores autónomos, que reorganiza transporte, reparto, alojamiento y comercio urbanos sin poseer los activos.