Puntos clave
- El cohousing nació en Dinamarca en los años setenta y McCamant y Durrett lo llevaron a Estados Unidos en 1988.
- Comidas compartidas, cuidados rotatorios y menos consumo: el cohousing senior reduce soledad y uso de residencias.
- El coliving es un producto inmobiliario que cobra más por metro y puede subir los alquileres del barrio.
El cohousing es un modelo de vivienda en que un grupo de personas diseña y gestiona conjuntamente un edificio o conjunto con viviendas privadas completas y espacios comunes amplios, cocina y comedor colectivos, lavandería, salas de juego, huerto, talleres, para compartir cuidados y recursos sin renunciar a la intimidad. El coliving es su versión comercial: un operador alquila habitaciones o pequeños apartamentos con servicios y zonas comunes a inquilinos que no se conocen entre sí, normalmente jóvenes profesionales de paso. Ambos responden a la misma crisis, vivienda cara y vidas solitarias, pero desde lógicas opuestas: la cooperación en un caso, el negocio en el otro.
De Dinamarca a California: McCamant, Durrett y el origen del cohousing
El cohousing nació en Dinamarca a finales de los años sesenta, cuando grupos de familias cansadas del aislamiento suburbano construyeron los primeros bofællesskaber, comunidades de convivencia, como Sættedammen en 1972. Los arquitectos estadounidenses Kathryn McCamant y Charles Durrett visitaron esas comunidades y las dieron a conocer en Cohousing: A Contemporary Approach to Housing Ourselves (1988), que acuñó el término en inglés y fijó sus rasgos: participación de los futuros residentes en el diseño, vecindario pensado para el encuentro, instalaciones comunes generosas, gestión por los propios vecinos y ausencia de jerarquía. Muir Commons, en Davis, California, fue en 1991 el primero construido en Estados Unidos.
Cuidados, cohousing senior y cesión de uso en España
Los beneficios documentados son concretos. Los residentes comparten comidas varias veces por semana, cuidan a los niños y a los mayores de forma rotatoria, prestan herramientas y coches, y reducen el consumo de suelo, energía y objetos gracias a los espacios comunes. Los estudios sobre cohousing senior, la modalidad que más crece en Europa, muestran menos soledad, más autonomía y menor uso de residencias. En España, Trabensol en Madrid y otras cooperativas de mayores han demostrado que el modelo funciona para envejecer en compañía, y La Borda en Barcelona o Entrepatios en Madrid lo han unido a la cesión de uso, una fórmula que mantiene la vivienda fuera del mercado de forma permanente.
Límites del modelo y cómo escalarlo: Zúrich
El modelo tiene límites. Requiere años de organización, capacidad de financiación inicial y una cultura de reuniones y consenso que no todo el mundo quiere; sus habitantes han sido históricamente de clase media y formación alta. Sin suelo público o apoyo municipal, como el que Barcelona da a las cooperativas en cesión de uso o Zúrich a las suyas, el cohousing tiende a quedar fuera del alcance de las rentas bajas. Y la escala es pequeña: decenas de viviendas por proyecto frente a la magnitud de la crisis. Aun así, experiencias como Kalkbreite y Mehr als Wohnen en Zúrich, con cientos de viviendas y usos mixtos, muestran que puede crecer.
Coliving: comunidad o producto inmobiliario
El coliving plantea preguntas distintas. Operadores como The Collective en Londres ofrecieron desde 2016 habitaciones de pocos metros con gimnasio, cocinas compartidas y programación de eventos, a precios por metro cuadrado superiores a los del alquiler convencional. Sus defensores hablan de comunidad y flexibilidad; sus críticos, de residencias de estudiantes para adultos que normalizan vivir en diez metros cuadrados y que, al pagar más por el suelo, empujan al alza los alquileres del barrio. La distinción es clara: el cohousing es propiedad o uso colectivo gestionado por quienes viven; el coliving es un producto inmobiliario gestionado para obtener beneficio.
Para la política de vivienda, la lección es doble. Las nuevas formas de habitar compartido responden a necesidades reales de cuidado, compañía y asequibilidad que la vivienda unifamiliar y el bloque de pisos convencional no atienden. Pero solo producen ciudad más justa cuando la administración aporta suelo, financiación y normas que las abran a rentas diversas y las mantengan fuera de la especulación. McCamant y Durrett lo resumieron en el título de su libro: se trata de alojarnos a nosotros mismos, y eso exige que la vivienda vuelva a ser cosa de quienes la habitan.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre cohousing y coliving?
El cohousing es un conjunto diseñado y gestionado por sus propios residentes, con viviendas privadas y espacios comunes amplios para compartir cuidados; el coliving es un producto comercial en que un operador alquila habitaciones con servicios a inquilinos que no se conocen.
¿Qué es la cesión de uso en vivienda cooperativa?
Es la fórmula, usada por La Borda en Barcelona o Entrepatios en Madrid, en que la cooperativa es propietaria del edificio y los socios tienen derecho de uso indefinido de su vivienda, lo que la mantiene fuera del mercado y evita la especulación.