Puntos clave
- Millones de migrantes autoconstruyeron la periferia de São Paulo y después obligaron al Estado a llegar.
- Desde los ochenta el miedo llevó a las élites a enclaves fortificados: segregación de proximidad tras muros.
- La urbanización periférica opera transversal a la ley, crece con el tiempo y produce ciudadanos que reclaman derechos.
El crecimiento de São Paulo y su desigualdad son el objeto de estudio de la antropóloga Teresa Caldeira, profesora en la Universidad de California en Berkeley, que ha dedicado cuatro décadas a explicar cómo la mayor metrópolis de Sudamérica pasó de dos millones de habitantes en 1950 a más de veinte en su región metropolitana, y cómo ese crecimiento produjo una ciudad partida entre enclaves protegidos y periferias autoconstruidas. Su obra principal, City of Walls (2000), y su artículo sobre la urbanización periférica (2017) forman una lectura completa de São Paulo como laboratorio de la desigualdad urbana y de la lucha por la equidad.
Centro y periferia: la autoconstrucción que hizo São Paulo
Caldeira reconstruye primero el patrón centro-periferia que dominó entre los años cuarenta y ochenta. Millones de migrantes del nordeste brasileño llegaron a trabajar en la industria y, sin vivienda pública ni crédito, compraron lotes baratos en urbanizaciones irregulares de la periferia y construyeron sus casas con sus propias manos durante décadas. Esa autoconstrucción, que Caldeira ha estudiado con James Holston, produjo la mayor parte de la ciudad: barrios enteros levantados por sus habitantes, sin asfalto ni alcantarillado al principio, que después reclamaron servicios organizándose en asociaciones y obligaron al Estado a llegar. La periferia no fue el fracaso de la planificación sino su sustituto.
Enclaves fortificados: la ciudad fragmentada desde los años ochenta
Desde los años ochenta el patrón cambió. El aumento de la violencia y el miedo al crimen llevaron a las clases medias y altas a encerrarse en enclaves fortificados, condominios, torres y centros comerciales vigilados, a menudo construidos junto a favelas, de modo que ricos y pobres viven cerca sin compartir espacio. City of Walls analiza esa segregación de proximidad y el relato del crimen que la justifica, y muestra que los muros no reducen la violencia sino que la redistribuyen hacia quienes no pueden pagar protección. La ciudad fragmentada que resulta sustituye la distancia geográfica por la barrera física y simbólica.
Urbanización periférica: la lógica propia de las periferias
En Peripheral Urbanization (2017) Caldeira propone leer las periferias de São Paulo, y por extensión las del Sur global, con una lógica propia. Se producen de forma transversal a la ley, ocupando primero y regularizando después; se construyen a lo largo del tiempo, con casas que crecen piso a piso durante décadas; y generan política, porque quienes las hicieron se convierten en ciudadanos que reclaman derechos. Esa lógica explica tanto la precariedad como la creatividad de las periferias, que en las últimas décadas han producido una cultura propia, el rap, los saraus de poesía, la pichação, que Caldeira ha estudiado como forma de reclamar la ciudad.
La lucha por la equidad y sus límites
La lucha por la equidad ha tenido resultados desiguales. El Estatuto de la Ciudad de 2001, la regularización de asentamientos, los programas de mejoramiento y el transporte han mejorado la periferia, pero la desigualdad se ha reorganizado: nuevas urbanizaciones cerradas en los bordes, expulsión de los pobres de las áreas centrales que se revalorizan y una violencia que ahora gestionan organizaciones criminales y una policía letal. Caldeira muestra que las políticas de inclusión coexisten con la privatización de la seguridad y del espacio, y que la ciudad no avanza en una sola dirección.
La lección de Caldeira sobre São Paulo vale para muchas metrópolis: la desigualdad urbana no es un residuo que el crecimiento corrige sino una estructura que el crecimiento produce, con la autoconstrucción como base y los muros como respuesta. Entender la ciudad exige mirar a la vez a quienes la levantaron con sus manos y a quienes se protegen de ellos, y una política de equidad tiene que actuar sobre ambos: reconocer y mejorar la periferia, y desmontar los muros que la mantienen fuera.
Preguntas frecuentes
¿Cómo creció São Paulo según Teresa Caldeira?
Mediante la autoconstrucción: entre los años cuarenta y ochenta millones de migrantes compraron lotes irregulares en la periferia y levantaron sus casas durante décadas, produciendo la mayor parte de la ciudad y reclamando después servicios y derechos.
¿Qué es la urbanización periférica?
Es el concepto de Caldeira para las periferias del Sur global que se producen transversalmente a la ley, ocupando y regularizando después, crecen a lo largo del tiempo y generan política y cultura propias, desde las asociaciones de vecinos hasta el rap y los saraus.