Puntos clave
- La movilidad sostenible responde a congestión, contaminación y cambio climático reduciendo la dependencia del coche.
- Newman muestra que la planificación ha favorecido al automóvil y con él la expansión urbana insostenible.
- Banister pide transformar las políticas de transporte y fomentar modos activos, no solo construir infraestructura.
La movilidad sostenible es el enfoque del transporte urbano que busca reducir la dependencia del automóvil privado y sus efectos —congestión, contaminación, emisiones— fomentando el transporte público, la bicicleta y el caminar, y ordenando la ciudad para que los desplazamientos sean más cortos. Se ha convertido en prioridad de urbanistas y gobiernos locales, y tres autores han investigado cómo lograrla: Peter Newman, David Banister y Jeff Kenworthy. Sus trabajos muestran que mejora la calidad de vida, mitiga el cambio climático y reduce desigualdades, siempre que se haga con todos y no solo para algunos.
Peter Newman: la ciudad dependiente del coche
Peter Newman, coautor con Kenworthy de Sustainability and Cities: Overcoming Automobile Dependence (1999), es uno de los pioneros en defender la movilidad sostenible como componente esencial del desarrollo urbano. Newman muestra que la planificación de muchas ciudades favoreció históricamente el automóvil, lo que llevó a una expansión urbana insostenible y a una dependencia creciente del petróleo. Propone un modelo más compacto en el que trenes y autobuses tengan un papel central: las ciudades que reducen el uso del coche no solo contaminan menos, sino que ganan calidad de vida al disminuir la congestión y favorecer comunidades más cohesionadas.
David Banister: cambiar la política de transporte
David Banister, autor de Transport Planning y de la idea del paradigma de la movilidad sostenible, complementa ese análisis al insistir en que hay que transformar las políticas de transporte para fomentar los modos no contaminantes, la bicicleta y el caminar. La movilidad sostenible, sostiene, va más allá de construir infraestructura de transporte público: exige un cambio cultural que lleve a la gente a moverse de forma activa. Las políticas deben hacer que pedalear y caminar sean opciones atractivas y seguras —carriles bici segregados, aceras mejores, entornos accesibles—, con beneficios ambientales y también de salud pública.
Kenworthy: densidad y uso del automóvil
Jeff Kenworthy ha estudiado la relación entre densidad urbana y uso del automóvil. Con Newman desarrolló el concepto de ciudad dependiente del automóvil y demostró, comparando decenas de ciudades del mundo, que las de baja densidad dependen mucho más del coche que las densas con buen transporte público. Para reducir esa dependencia, las ciudades deben fomentar áreas compactas donde servicios, trabajo y vivienda estén cerca y sean accesibles con medios sostenibles. Eso reduce el uso del coche y produce, además, una vida urbana más vibrante.
Equidad y emisiones
Los tres coinciden en que la movilidad sostenible no exige solo infraestructura física sino políticas integrales que fomenten la equidad. Mejorar el transporte público y crear infraestructura para bicicletas y peatones debe ir acompañado de medidas que garanticen que esos modos sean accesibles a todos los grupos: tarifas asequibles y una planificación que lleve también a los barrios marginados las infraestructuras sostenibles, que suelen concentrarse en las zonas centrales y ricas.
Una de las principales ventajas es la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Según Newman y Kenworthy, el transporte es uno de los sectores que más contribuye a las emisiones globales de CO₂, y reducir de forma significativa el uso del coche es crucial para que las ciudades cumplan sus objetivos climáticos. Tiene además efectos colaterales positivos: mejor calidad del aire y menos problemas de salud asociados a la contaminación. La combinación de transporte público eficiente, bicicleta y caminar, y ciudades compactas es la clave para avanzar hacia un modelo urbano más sostenible y equitativo.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la movilidad sostenible?
Un enfoque de la planificación del transporte que busca reducir la dependencia del automóvil privado y sus efectos —congestión, contaminación, emisiones— fomentando el transporte público, la bicicleta y el caminar, y ordenando la ciudad para que los desplazamientos sean más cortos.
¿Qué demostraron Newman y Kenworthy?
Que existe una relación estrecha entre densidad urbana y uso del coche: las ciudades de baja densidad, extendidas, dependen mucho más del automóvil que las compactas. De ahí su concepto de ciudades dependientes del automóvil, base de gran parte de la planificación posterior.