Puntos clave
- Moreno invierte la lógica funcionalista: en lugar de mover personas hacia funciones, acercar funciones a personas.
- Sadik-Khan peatonalizó Times Square en un fin de semana con pintura y sillas, midió resultados y lo hizo permanente.
- Los barrios ricos ya son de 15 minutos; llevar el modelo a los pobres exige inversión y protección de vivienda.
La ciudad de 15 minutos es el modelo urbano en que cada habitante puede cubrir sus necesidades cotidianas, vivir, trabajar, abastecerse, cuidarse, aprender y disfrutar, a un cuarto de hora a pie o en bicicleta de su casa. Lo formuló en 2016 el urbanista franco-colombiano Carlos Moreno, profesor en la Sorbona, y lo convirtió en programa de gobierno la alcaldesa de París Anne Hidalgo en su campaña de 2020. Detrás hay una idea antigua, la de la proximidad como base de la vida urbana, que Jane Jacobs, Jan Gehl y los planes de unidades vecinales del siglo XX ya defendían, y una práctica reciente que Janette Sadik-Khan demostró en Nueva York: la calle puede rediseñarse deprisa y barato si hay voluntad política.
Carlos Moreno y el cronourbanismo: acercar las funciones a las personas
Moreno parte de una crítica al urbanismo funcionalista que separó las funciones de la ciudad y obligó a desplazamientos largos entre ellas. Su propuesta, desarrollada en La ville du quart d'heure (2020) y en The 15-Minute City (2024), invierte la lógica: en lugar de mover a las personas hacia las funciones, acercar las funciones a las personas. Eso exige mezcla de usos en cada barrio, densidad suficiente para sostener comercio y servicios, calles diseñadas para caminar y pedalear, y un uso más intenso de lo ya construido, escuelas abiertas los fines de semana, oficinas convertidas en vivienda, azoteas como huertos. Moreno lo llama cronourbanismo: planificar el tiempo de la gente, no solo el espacio.
Janette Sadik-Khan: rediseñar la calle rápido y con pintura
Sadik-Khan aporta la prueba práctica. Como comisionada de transporte de Nueva York entre 2007 y 2013, peatonalizó Times Square en 2009 con pintura, maceteros y sillas plegables en un fin de semana, creó decenas de plazas en cruces sobrantes, construyó cientos de kilómetros de carriles bici protegidos y lanzó el sistema de bicicletas compartidas Citi Bike. Su libro Streetfight (2016) resume el método: intervenir rápido con materiales baratos, medir los resultados y hacer permanente lo que funciona. Sus datos mostraron que las calles rediseñadas tenían menos accidentes y más ventas en el comercio, lo que desarmó la oposición inicial.
De París a Melbourne: cómo se aplica la ciudad de 15 minutos
La ciudad de 15 minutos se ha extendido con nombres distintos. París ha creado calles escolares, ha convertido aparcamientos en carriles bici y ha abierto los patios de las escuelas como espacio público de barrio. Melbourne planifica barrios de 20 minutos, Barcelona aplica la proximidad en sus supermanzanas, Bogotá y Buenos Aires la han incorporado a sus planes, y la red C40 la adoptó como estrategia de recuperación tras la pandemia, cuando el confinamiento mostró qué barrios tenían de todo cerca y cuáles no. La pandemia fue el experimento involuntario que convirtió el concepto en programa global.
Críticas: equidad, periferias y teorías conspirativas
Las críticas son de dos tipos. La primera es de equidad: en muchas ciudades los barrios ricos ya son de 15 minutos y los pobres no, y acercar servicios a estos últimos exige inversión pública y protección frente a la revalorización que expulsa a sus vecinos; además, el modelo funciona mal en periferias dispersas donde la densidad no sostiene el comercio de proximidad. La segunda es política: desde 2023 teorías conspirativas presentaron la ciudad de 15 minutos como un plan para confinar a la población, confundiéndola con los filtros de tráfico de barrios británicos como Oxford, y varias ciudades tuvieron que defender públicamente un concepto que solo pretende que la panadería esté cerca.
Moreno y Sadik-Khan coinciden en lo esencial: la proximidad no es nostalgia sino la política urbana más eficaz contra las emisiones, el tiempo perdido y la soledad, y se construye barrio a barrio con decisiones concretas sobre usos, densidades y espacio de la calle. La ciudad de 15 minutos no es un radio dibujado en un plano sino una pregunta para cada lugar: qué falta a un cuarto de hora de casa, quién no puede llegar y qué hay que cambiar para que pueda.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la ciudad de 15 minutos?
Es el modelo urbano formulado por Carlos Moreno en 2016 en que cada habitante puede vivir, trabajar, abastecerse, cuidarse, aprender y disfrutar a un cuarto de hora a pie o en bicicleta de su casa, mediante mezcla de usos, densidad y calles para caminar.
¿Por qué hay teorías conspirativas sobre la ciudad de 15 minutos?
Porque desde 2023 algunos grupos la confundieron con los filtros de tráfico de barrios británicos como Oxford y la presentaron como un plan para confinar a la población; el concepto solo propone que los servicios cotidianos estén cerca de casa.