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Naked City de Sharon Zukin: gentrificación y autenticidad urbana

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Puntos clave

  1. La autenticidad que atrae a los nuevos residentes es exactamente lo que su llegada destruye.
  2. El mercado vende la autenticidad de los orígenes para atraer a los nuevos comienzos que la sustituyen.
  3. Zukin propone redefinir la autenticidad como derecho de los residentes y comercios a permanecer.

Naked City: The Death and Life of Authentic Urban Places (2010) es el libro en que la socióloga Sharon Zukin explica cómo la búsqueda de autenticidad se ha convertido en el motor de la gentrificación de Nueva York y de las grandes ciudades del mundo. El título dialoga con Jane Jacobs, cuya obra de 1961 defendía la vida de la calle frente a las demoliciones de Robert Moses, y con la ciudad desnuda de la novela negra. La tesis de Zukin es una paradoja: lo que hoy atrae a los nuevos residentes a un barrio, sus tiendas de toda la vida, su mezcla social, su carácter, es exactamente lo que su llegada destruye, porque la autenticidad, una vez convertida en valor de mercado, se consume hasta agotarse.

Dos autenticidades: orígenes y nuevos comienzos

Zukin distingue dos sentidos de autenticidad. El de los orígenes, que valora un lugar por su historia, sus habitantes de siempre y sus usos tradicionales, y el de los nuevos comienzos, que valora la capacidad de un barrio para acoger a quienes llegan a reinventarlo. Ambos son legítimos y ambos están en conflicto. El problema es que el mercado inmobiliario y los medios de estilo de vida han aprendido a vender el primero para atraer al segundo: el barrio auténtico se anuncia por su carácter obrero, étnico o bohemio, y ese anuncio atrae inversión que sustituye a los obreros, a los migrantes y a los bohemios por cafés de especialidad y viviendas de lujo.

Williamsburg, Harlem, Union Square: la secuencia uso, valorización, sustitución

Los capítulos siguen barrios concretos. Williamsburg, donde los artistas y músicos de los años noventa abrieron la puerta a las torres de la orilla del East River. Harlem, donde el renacimiento cultural negro se convirtió en argumento para una gentrificación que cambió el color y la renta del barrio. El East Village, con sus huertos comunitarios amenazados por la promoción inmobiliaria. Union Square, transformado por un distrito de mejora empresarial y una zona de comida de moda. Red Hook, con sus camiones de comida latina frente a IKEA. En cada caso Zukin muestra la misma secuencia: uso, valorización, sustitución.

Gentrificación por consumo: pacificación por capuchino

Su análisis del papel del consumo es el más original. La gentrificación ya no la protagonizan solo los promotores sino los consumidores: quienes buscan el café, la tienda vintage o el restaurante étnico crean, con sus gustos, la demanda que revaloriza el barrio. Zukin recupera su expresión pacificación por capuchino para describir cómo un lugar considerado peligroso se vuelve seguro y deseable mediante el consumo, y muestra que los medios, los blogs y las guías de barrio son parte de la maquinaria que convierte el carácter en marca. Ese proceso es cultural antes que financiero, y por eso es tan difícil de frenar.

La autenticidad como derecho a permanecer

Frente a esa dinámica, Zukin no propone congelar los barrios sino redefinir la autenticidad como derecho: el derecho de los residentes y los comercios de siempre a permanecer y a seguir dando forma a su lugar. Sus propuestas son concretas: regulación de alquileres residenciales y comerciales, zonificación que proteja el pequeño comercio, apoyo a los huertos y espacios comunitarios, y participación de los vecinos en las decisiones de renovación. Reconoce que Nueva York, con su poder inmobiliario, ha aplicado poco de esto, y que el resultado es una ciudad que conserva las fachadas y pierde a la gente.

Naked City sigue siendo la referencia para entender la gentrificación en su fase cultural y de consumo. Su lección vale para cualquier barrio que descubre que su carácter se ha convertido en reclamo: la autenticidad no es un decorado que se pueda conservar sin sus habitantes, y una ciudad que quiera seguir siendo auténtica tiene que proteger a quienes la hacen serlo antes de que el mercado los sustituya por su imagen.

Preguntas frecuentes

¿Qué sostiene Sharon Zukin en Naked City?

Que la búsqueda de autenticidad, barrios con carácter, comercio local y mezcla social, se ha convertido en el motor de la gentrificación: el mercado y los medios venden ese carácter, la inversión llega y sustituye a quienes lo producían por cafés y viviendas de lujo.

¿Qué propone Zukin frente a la gentrificación?

Redefinir la autenticidad como derecho a permanecer, con regulación de alquileres residenciales y comerciales, zonificación que proteja el pequeño comercio, apoyo a huertos y espacios comunitarios y participación vecinal en las decisiones de renovación.

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