Saltar al contenido
Ciudades del Futuro Buscar
ES EN
Forma urbana

Reurbanización y renovación urbana: oportunidades, riesgos y casos

  • Por
  • Actualizado el
  • 3 min de lectura
  • 47 visualizaciones

Puntos clave

  1. La renovación de posguerra demolió barrios pobres enteros; la regeneración cambió el nombre pero no el riesgo.
  2. Smith explica la reinversión por la brecha de renta y Zukin por la venta de la autenticidad que destruye lo que promete.
  3. Storper: la reurbanización funciona donde hay economía de aglomeración que la llene, y concentra riqueza.

La reurbanización y la renovación urbana son los procesos por los que las ciudades reconstruyen áreas ya urbanizadas, antiguos puertos, fábricas, estaciones, barrios degradados, para darles nuevos usos, y son al mismo tiempo la mayor oportunidad y el mayor riesgo del urbanismo contemporáneo. La oportunidad es aprovechar suelo servido y céntrico en lugar de extender la ciudad; el riesgo es que la mejora expulse a quienes vivían allí. Tres autores han fijado los términos del debate: la socióloga Sharon Zukin, que estudió la mercantilización de la autenticidad urbana; el geógrafo Neil Smith, que explicó la lógica económica de la gentrificación; y el economista Michael Storper, que analizó por qué las ciudades prosperan o decaen.

De la renovación urbana de posguerra a la regeneración

La renovación urbana tiene una historia que conviene recordar. En Estados Unidos, la ley de vivienda de 1949 financió la demolición de barrios enteros declarados degradados, casi siempre pobres y negros, para levantar autopistas, centros cívicos y torres, en operaciones que Jane Jacobs denunció y que desplazaron a cientos de miles de familias. En Europa, la reconstrucción de posguerra y los polígonos de los sesenta siguieron lógicas parecidas. Esa experiencia dejó una lección: la renovación que sustituye a la población en lugar de mejorar sus condiciones destruye más de lo que construye, y desde los años ochenta el vocabulario cambió a regeneración y reurbanización sin que el riesgo desapareciera.

Neil Smith y Sharon Zukin: brecha de renta y venta de la autenticidad

Smith explicó en The New Urban Frontier (1996) por qué el capital vuelve a los centros que había abandonado. Su teoría de la brecha de renta muestra que la desinversión previa crea la oportunidad: cuando la diferencia entre lo que el suelo produce y lo que podría producir se hace grande, la reinversión es rentable, y la renovación se presenta como reconquista de una frontera urbana. Zukin, en Naked City (2010), añade la dimensión cultural: los barrios se venden por su autenticidad, sus mercados, sus talleres, su diversidad, y esa venta destruye lo que promete al sustituir el comercio y los vecinos que la producían por cadenas y residentes de mayor renta.

Michael Storper: la economía de la aglomeración detrás de la reurbanización

Storper aporta la economía de la aglomeración. En Keys to the City (2013) sostiene que las ciudades crecen o decaen según su capacidad de concentrar empleo cualificado, empresas innovadoras y redes de conocimiento, y que la reurbanización de los centros responde a la vuelta de esas actividades a lugares densos y conectados. Su análisis explica por qué la regeneración funciona en Londres, Ámsterdam o Boston y fracasa en ciudades sin base económica: un puerto rehabilitado no atrae inversión si no hay economía que lo llene. También advierte de que la aglomeración concentra riqueza y encarece la vivienda, y de que la política debe redistribuir esos beneficios.

HafenCity, King's Cross, Bilbao y Docklands: casos y condiciones

Los casos muestran el abanico. HafenCity en Hamburgo, la mayor operación de reurbanización de Europa sobre un antiguo puerto, combina oficinas, cultura y vivienda con una cuota de vivienda subvencionada que se amplió tras las críticas. King's Cross en Londres regeneró terrenos ferroviarios con un plan que incluye vivienda asequible, espacio público gestionado en privado y sedes tecnológicas, y es citado a la vez como modelo y como ejemplo de privatización. Bilbao convirtió la ría industrial en el símbolo del efecto Guggenheim. Los Docklands londinenses, en cambio, se regeneraron con poca vivienda social y el desplazamiento de la población anterior.

La lección conjunta es que la reurbanización es deseable, porque reutiliza suelo y evita la dispersión, pero solo es justa con condiciones: vivienda asequible y pública en proporción sustancial, derecho de permanencia y retorno de los residentes, protección del comercio y los empleos existentes, espacio público que siga siendo público y una base económica real que sostenga los nuevos usos. Zukin, Smith y Storper coinciden en que el mercado, dejado solo, produce renovación con desplazamiento, y en que la diferencia entre regenerar y expulsar la marca la política.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre renovación urbana y reurbanización?

La renovación urbana clásica, desde la ley estadounidense de 1949, demolía barrios degradados para sustituirlos; la reurbanización actual reconstruye áreas ya urbanizadas, puertos, fábricas, estaciones, con nuevos usos, y comparte con aquella el riesgo de desplazar a la población.

¿Qué condiciones hacen justa una regeneración urbana?

Vivienda asequible y pública en proporción sustancial, derecho de permanencia y retorno de los residentes, protección del comercio y los empleos existentes, espacio público que siga siendo público y una base económica real que sostenga los nuevos usos.

Shorts

Más del canal ↗

Ver el canal