Puntos clave
- Ruth Glass, socióloga británica, introdujo el término gentrificación en London: Aspects of Change (1964).
- Describía la llegada de clases medias a barrios obreros de Londres y el desplazamiento de sus habitantes.
- El concepto se ha aplicado desde entonces a ciudades de todo el mundo, de Nueva York a París.
La palabra gentrificación la acuñó Ruth Glass (1912–1990), socióloga británica de origen alemán, en la introducción de London: Aspects of Change (1964). Con ella describía un proceso que veía en Islington y otros barrios obreros de Londres: personas de clase media que ocupaban y rehabilitaban casas victorianas, hacían subir el precio de las propiedades y acababan desplazando a los residentes originales. Su análisis conectó directamente las transformaciones físicas de la ciudad con las divisiones de clase, y esa conexión es la base de todos los estudios posteriores sobre el tema.
Un concepto que creció más que su definición
El concepto se ha expandido enormemente desde su formulación, pero su esencia sigue vigente. Glass no señalaba solo el cambio de propietarios y el desplazamiento: veía en ellos el reflejo de tensiones sociales y económicas más amplias de la ciudad moderna. La gentrificación no era un fenómeno aislado de unos barrios de Londres sino parte de un cambio en las estructuras urbanas, impulsado por el capital y por decisiones de planificación que priorizaban los intereses de las clases medias emergentes sobre los de las clases trabajadoras.
De Londres al mundo
Con la globalización, el concepto ha servido para describir procesos similares en ciudades de todo el mundo, de Nueva York a París y de Bombay a Ciudad de México. La observación de Glass ha sido clave para entender cómo los barrios populares se transforman en zonas de alto valor inmobiliario, y ha abierto debates sobre los derechos de los residentes y la justicia urbana. Hoy la gentrificación es un tema central de los estudios urbanos, con una literatura enorme sobre sus dimensiones económicas, sociales, culturales y políticas, de Neil Smith a Loretta Lees.
Cambio del paisaje urbano
Glass señaló también que la gentrificación no afecta solo a individuos: transforma el paisaje urbano. La subida de los precios de la vivienda, la privatización de espacios públicos y la llegada de residentes con otros hábitos de consumo cambian la demografía del barrio y también su cultura y su identidad. Eso genera tensiones entre recién llegados y antiguos residentes, que ven cómo su comunidad se transforma sin capacidad de influir en el proceso: la panadería se vuelve cafetería, el mercado se vuelve mercado gourmet.
Qué deben hacer los gobiernos
El impacto social de la gentrificación ha generado un intenso debate sobre la responsabilidad de los gobiernos para mitigar sus efectos. Algunos sostienen que trae beneficios —revitalización de zonas degradadas, mejora de servicios—, pero está documentado que esos beneficios rara vez alcanzan a las poblaciones más vulnerables, que son las que se van. La obra de Glass es fundamental para entender el urbanismo como terreno de lucha social, donde las dinámicas de clase y poder se expresan en quién ocupa y usa el espacio.
Ruth Glass no solo puso nombre a la gentrificación: dio un marco para analizar cómo el cambio urbano refleja y reproduce las desigualdades sociales. Sesenta años después, cuando las ciudades de todo el mundo afrontan los mismos problemas de desigualdad, acceso a la vivienda y transformación del espacio, su pequeña introducción de 1964 sigue siendo el punto de partida obligado.
Preguntas frecuentes
¿Quién acuñó el término gentrificación?
La socióloga Ruth Glass (1912–1990), en la introducción de London: Aspects of Change, publicado en 1964. Con la palabra —derivada de gentry, la pequeña nobleza rural inglesa— describía cómo barrios obreros de Londres como Islington eran ocupados por clases medias que rehabilitaban las casas y encarecían el barrio hasta expulsar a los vecinos originales.
¿Sigue vigente la definición de Glass?
Su esencia sí: cambio de clase social de un barrio con desplazamiento de la población original. Lo que ha cambiado es la escala y los agentes: hoy la gentrificación la impulsan promotores, fondos y plataformas turísticas, no solo familias, y se estudia en ciudades de todos los continentes.